La Inframoda en Tu look habla

Por Gabriel Guillem,  Antiguo redactor de la Crítica de Blogs.

Imaginemos por un instante a una persona que habla imitando un idioma que realmente desconoce. La oiremos emplear palabras cuyo significado real ignora y forzará su pronunciación para hacerla lo más parecida posible a “la idea” que tenga del idioma que imita.
La moda como medio de expresión sufre a veces de una alteración de su código similar al de la persona que parlotea un lenguaje que desconoce. Se emula un estilo sin saber realmente su significado y sin que guarde relación con la realidad social, cultural, en la que se vive. Al consistir en la reproducción de modelos proyectados “desde arriba” esta incoherencia tampoco supone una aportación de creatividad que cuestione patrones heredados por la tradición. Este comportamiento propio de la moda actual de las clases populares, convertidas en grupos de consumidores, tiene un largo desarrollo histórico vinculado sobre todo a los avances de los medios de comunicación gráfica en el siglo XX: prensa, cine, televisión e Internet.  

Sosteniblilidad

Sin embargo dentro de este proceso hay lo que podríamos dar en llamar una Inframoda. Una moda marcada por un tiempo más lento, exenta de tendencias, no atemporal pero sí radicada en lo que podríamos definir como un clasicismo arraigado en la tradición del pueblo. En esta inframoda, denominada así por estar en un ámbito subyacente al desarrollo de la Moda con mayúscula, hallamos una veracidad, una lógica del vestir de forma acorde a valores culturales, incluso antropológicos, que hunde sus raíces en la sabiduría de la costumbre y se despliega en imágenes como la  de las mujeres sentadas tomando el fresco en el banco del parque de un pueblo. Hay en ellas, en su vestir, menos moda, entendida como imitación de gustos efímeros, pero más dignidad en cómo hacen que su estilo personal no sea la ridícula imitación del último escaparate de una avenida comercial.
Esas señoras cuyo vestuario de verano consiste en no más de cinco vestidos, a menudo cosidos por ellas mismas, de discreto estampado, con los que pasan la mayor parte de los años de su vida, de una forma decorosa, sin alardes, pero llenas de un encanto, una autenticidad, cuya belleza es esencial no accesoria. Como en su hablar en su estilo no hay expresiones afectadas ni acentos impropios.
¿Es la Inframoda un simple estar pasado de moda? Puede parecerlo, pero no es así. La observación detenida de esa otra moda que hallamos en los mercadillos, en las tiendas de los pueblos y de los barrios populares, es siempre nueva aunque no responda a los dictados de la gran industria de la moda. No es vintage, es ropa –no moda- confeccionada para un amplio sector de la sociedad que no demanda la última tendencia sino aquello que la experiencia les indica que “les va bien”. 


A veces una prenda básica de esa Inframoda, como son las alpargatas de toda la vida, “les espardenyes”, son convertidas por obra y gracia del márquetin en un artículo de moda.
En la línea de la Moda Sostenible (Slow Fashion) la Inframoda desvela la paradoja de cómo son muchas las personas que podrían hallar más fácilmente su estilo empleando un código de expresión personal, auténtico, atemporal, consistente en pocas prendas básicas que perdiéndose en el laberinto de tendencias y propuestas que se les proponen cada seis meses.     



4 comentarios:

  1. Sí y no. Creo que más que de moda lo que defines como inframoda en la práctica es comodidad, usar prendas que resuelven la papeleta de vestirse de un modo digno y sin complicaciones, que puede ser más personal y favorecedor en unas personas que en otras y que tiene más que ver con la personalidad que con otra cosa.
    No dudo que esas señoras sentadas en el parque con sus vestidos sencillos y de hace mil años puedan darnos un ejemplo de decoro y encanto, pero la moda no tiene nada que ver con eso
    Conozco una expresión que refiriéndose a alguien guapo y con personalidad dice que está bien incluso con un cuerno en la frente.
    Creo que salvo esas personas con una forma de ser que se trasluce en su físico, el resto va mejor cuando se adecúa a lo que se lleva.
    Entre seguir lo último de lo último y copiar el escaparate de la tienda más "in" y ponerse el mismo vestido año tras año hay un término medio y en ese está la virtud

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    2. Gracias por tu opinión Curra.

      Al definir la Inframoda -una expresión cuestionable dado que es de mi invención- me refiero a un amplio sector de la sociedad, invisible en cierta manera para este mundo tan dinámico y competitivo de las marcas, los blogs, las coolhunters, etc... que ve la Moda con absoluta indiferencia.

      Personalmente estoy acercándome cada vez más en mis costumbres y aficiones a esta gran parte de la sociedad con el deseo de despreocuparme por un aspecto de la vida que no exige tanta dedicación como vestirse. Como bien dices lo importante es la personalidad y ésta a veces corre el peligro de expresarse mal con un estilo condicionado en exceso por las fugaces imposiciones de la Moda.

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    3. Me parece una opción excelente y que implica personalidad y también ideas en la cabeza.
      A mí me parece que la moda puede ser también una forma de expresión, un modo de decir al mundo algo que llevamos dentro y que dependiendo de los casos puede conseguir crear belleza.
      Estoy contigo en decir no a las "fashion victims" pero también me gusta seguir las tendencias que me parecen bonitas y favorecedoras.
      Porque también puedes ser tú mismo llevando el último grito.

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